martes, 19 de septiembre de 2017

La plaga de los narcopolicías en foco por nuevas amenazas contra la gobernadora

¿Son señales atemorizantes del narcotráfico, con la complicidad de la maldita policía?. La pregunta por ahora es una de las hipótesis más fuertes que recorre los despachos del Ministerio de Seguridad bonaerense.



Allí se investiga la amenaza de muerte anónima que sufrieron hace unos días el presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal durante la visita a La Matanza. Los investigadores temen que este hecho forme parte de otro plan para meter miedo, a menos de 40 días de las elecciones de octubre. Ya son una cadena los actos intimidatorios que viene denunciando el gobierno bonaerense desde el año anterior. Hay quienes aseguran que en el frente de sospechas, la balanza se inclina hacia el accionar de los denominados narcopolicías, considerados una suerte de plaga dentro de la fuerza. Las últimas estadísticas alertan que dos efectivos son apartados a diario por sus vínculos con la mafia que regentea el oscuro negocio de la droga. Mientras tanto, hay todavía episodios que permanecen en la más absoluta nebulosa, como la intrusión de policías al despacho de la mandataria, el ingreso a la residencia del jefe de Gabinete, Federico Salvai y el incendio de los autos frente al Ministerio de Seguridad.
La historia arrancó en junio del año pasado, cuando el ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, denunció en ese momento que dos policías habían sido encontrados revolviendo papeles en el despacho de la gobernadora y de su secretaria privada. El jefe de la custodia en ese momento fue desplazado.
Una semana después, llamativamente desconocidos entraron a la residencia del jefe de Gabinete de Vidal, Federico Salvai, en pleno centro platense. Fue un simulacro de robo a título de mensaje mafioso. Revolvieron todo, pero no se llevaron nada. La justicia obtuvo una filmación donde se ve a personas ingresando a la vivienda, pero nunca logró identificarlas.
El último episodio fue el incendio de dos autos con bidones de nafta en las puertas del Ministerio de Seguridad durante la noche de terror del 24 de agosto pasado después de la marcha por la desaparición de Santiago Maldonado. Ritondo lo calificó de "atentado", pero tampoco hay detenidos por ahora, pese a que se habló con insistencia que estaba en foco un policía de la zona de Tigre. En total se relevaron 90 cámaras diseminadas por el lugar, ya que el Ministerio no tiene una propia en el sitio donde ocurrieron los hechos. Se encontró una filmación que muestra a dos jóvenes con capucha que caminan con bolsas que podrían contener los bidones. La calidad de la imagen es baja y no permite identificarlos, explicaron fuentes judiciales.
 
UN MAR DE UNIFORMES MANCHADOS
 
Tampoco se puede pasar por alto, el incendio intencional registrado el 12 de octubre del año pasado, contra el edifico del Tribunal Oral Federal (TOF) 3 de San Martín donde se tramitan causas por narcotráfico. En aquella oportunidad en la terraza de la propiedad ubicada en la calle Yapeyú 1922, se encontró un mensaje intimidatorio para la mandataria provincial en el que le advertían que "no se meta más" con San Martín y con la droga. 
San Martín es considerado uno de los territorios narco más calientes del conurbano, donde está probado que la policía local tiene íntima relación con los jefes mafiosos. 
En el Ministerio de Seguridad bonaerense tienen bajo la lupa cifras preocupantes. Señalan que en los primeros siete meses de este año aumentó 32% la cantidad de policías que fueron sancionados por estar implicados en tráfico de droga, actos de corrupción, apremios ilegales, robos o faltas graves, como perder el arma o negarse a cumplir órdenes.
Los datos mencionan que entre enero y julio de este año hubo 3.141 hombres fueron apartados, suspendidos o incluso detenidos. Se trata de 763 más casos que los notificados en el mismo período de 2016, cuando 2.378 uniformados recibieron alguna clase de sanción.
Desde el 10 de diciembre de 2015 hasta el 15 de agosto pasado se abrieron 15.080 sumarios. Como cada uno de esos expedientes involucra, por lo general, a más de dos efectivos, el número de investigados supera los 30 mil policías, es decir, más de un tercio de la fuerza, una cifra récord en la historia policial bonaerense. De ese mar de uniformes azules, 5.968 fueron apartados por distintas irregularidades.
Entre estos últimos figuran, por ejemplo, los jefes de la Dirección de Narcotráfico y Crimen Organizado de Avellaneda y Lanús que ocultaban droga en el cielorraso de la comisaría. Otros 1.411 fueron suspendidos en sus funciones y están señalados de amparar a bandas de piratas del asfalto, o fraguar los libros de actas de las comisarías para beneficiar a detenidos a cambio del pago de coimas.
 
UNA FUERTE SOCIEDAD CON LA DROGA
 
Hay otro dato fuerte que se está en la mira de la Dirección de Asuntos Internos y que disparó las alarmas. Tien e que ver con que al menos dos policías por día son separados de la fuerza por sus vinculaciones con el narcotráfico. Según cifras oficiales, desde que asumió María Eugenia Vidal, el Ministerio de Seguridad bonaerense tuvo que abrir sumarios para cuatro efectivos por día tras ser denunciados por vínculos con el negocio de la droga. 
También pudo saberse, que el 14%, pertenecen al partido de La Matanza, el distrito que gobierna Verónica Magario y donde la ex presidenta Cristina Kirchner tuvo buena parte de su caudal electoral.
De la mano de Asuntos internos, se iniciaron 2.738 sumarios entre el 10 de diciembre de 2015 y el 31 de julio de 2017, y dio un promedio de 4,6 efectivos suspendidos por día. De ese número 1.020 agentes fueron apartados (un promedio de dos por día) y más de un 10% de ellos (126) fueron exonerados de la fuerza.
El dato es parte de un tema estructural para el gobierno bonaerense: la lucha contra el narcotráfico y las ramificaciones que se desprenden de su connivencia con la policía. Los agentes en la mira, son exclusivamente relacionados con “connivencia, protección, narcomenudeo o comercialización de estupefacientes”. Todos esos casos fueron llevados a la Justicia por el jefe de esa dependencia, el abogado Guillermo Berra, un hombre de suma confianza de Vidal, que comenzó a trabajar con ella en 2008 cuando era ministra de Desarrollo Social porteña en la primera gestión de Mauricio Macri.
 
CINCUENTA COMISARIOS DESPLAZADOS
 
Del mismo informe se desprende que fueron suspendidos 240 efectivos mientras que se detuvo a 85 agentes vinculados al narcotráfico. Llama la atención que el 40% de estos uniformados pertenecen a la tercera sección electoral, en el sur del conurbano bonaerense. La Matanza aparece encabezando la tabla, con el 14%, en segundo lugar con el 7% está Quilmes (gobernada por el chef de Cambiemos, Martiniano Molina), y luego tres distritos con el 6%: Almirante Brown y Lomas de Zamora, con jefes territoriales del peronismo kirchnerista, y Mar del Plata, cuyo intendente es Carlos Arroyo, un vecinalista que jugó en la boleta del oficialismo en 2015. En la lista también surgen Merlo y La Plata, con el 5% (donde gobierna un peronista y un oficialista respectivamente), y con el 4% Lanús y San Martín. 
También hay que decir que, a raíz de estas causas, en Asuntos Internos se investigó el patrimonio de los agentes involucrados en casos de narcotráfico a través de un área especialmente creada para analizar declaraciones juradas. En este caqso, entraron en acción, contadores y abogados especialistas en lavado de dinero. Son más de 200 las investigaciones patrimoniales que están en foco. De éstas, 36 ya han sido denunciados a la Justicia y el resto, se está cruzando aún información con la AFIP y la UIF, la Unidad de Información Financiera. 
 A partir de estos informes, se decidió desplazar a más de cincuenta comisarios que no habían presentado sus declaraciones juradas este año, a pesar de que están obligados por un decreto de Vidal. Los números hasta aquí, son determinantes para marcar el estado de descomposición en el que se encontraba la mayor fuerza de seguridad del país. Casi el 30% de los 95 mil efectivos que integran la Policía de la Provincia de Buenos Aires fueron sumariados, están presos o fueron despedidos por sus vinculaciones con el delito que deberían combatir. Los números hablan por sí solos.

La hipótesis de las "manzanas podridas" y los temerarios escenarios por el caso Maldonado

 El caso Maldonado, mantiene en vilo al Gobierno, pero por ahora no impacta en la intención de voto, según sostienen los encuestadores.No obstante, la pregunta es qué pasaría frente al escenario más temido, en caso de que el artesano se le haya quedado a la Gendarmería



Nadie lo sabe, pero la Casa Rosada espera que la Justicia aligere el paso y se ponga fin a la agonía.¿Y la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), qué conclusiones sacó?. El hermetismo es total. Pero lo cierto es que Maldonado, no puede seguir siendo un fantasma que abona las teorías más oscuras en el imaginario popular. 
La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, guarda en su despacho una caja color madera, que está sobre una mesa ratona, que contiene la investigación por la desaparición del joven artesano y tiene pegado el nombre de Maldonado. Después de la recomendación del Presidente de que baje el perfil, Bullrich, volvió al ruedo con sus teorías. La funcionaria  que abrió la polémica con el apresurado "yo banco a la Gendarmería, salió con fuerza a fogonear la hipótesis menos detonante para el Gobierno: sostiene que la desaparición de Santiago Maldonado fue obra de un puñado de gendarmes que se rebelaron el pasado primero de agosto en el operativo realizado en Cushamen, Chubut.
“Pudo haber habido una inconducta, pero eso está muy lejos de una desaparición forzada”, remarcó la funcionaria, estimulada por el resultado negativo que arrojaron los exámenes de ADN sobre muestras obtenidas de las camionetas de la Gendarmería. Bullrich, de esta manera, descartó que Mladonado haya sido transportado en alguno de estos vehículos, pero dejó picando la posibilidad de que pueda haber "manzanas podridas" dentro de la fuerza. Lo cierto es que algo pasó en las proximidades del río Chubut y que agita la posibilidad de una presunta cadena de complicidades.
 
DESCARTAN UNA ACCION PLANIFICADA
 
Los operadores de la Casa Rosada sostienen que ese avance en la causa alimenta la idea de que podría tratarse de una actuación desgraciada de un grupo de gendarmes, aunque no una acción planificada institucionalmente.
Esta teoría, genera alivio en la epidermis del Gobierno y descomprime en parte la responsabilidad de los funcionarios, empezando por Bullrich.
La ministra, ahora disparó que “la investigación que hizo el Ministerio con la Gendarmería va marcando que esa realidad que intentaron instalar, es decir la de la desaparición forzada, comenzó a debilitarse”. Bullrich cree que “no se puede pensar que el Estado adrede buscó construir un escenario para que una persona desapareciera”. 
“Una cosa es que la Gendarmería esté en un plan de desaparición forzosa, y otra es que un gendarme haya cometido una acción que va en contra de las normas”, insistió.
Consultada sobre la tardía declaración del gendarme Neri Robledo, quien reconoció haber herido a un manifestante, sugirió que el oficial no testificó antes por temor. “Hay que imaginar qué piensa un gendarme antes de declarar en este marco de violencia”, observó, al recordar escenas de la protesta en Plaza de Mayo a un mes de la desaparición de Maldonado.
Bullrich pidió “no estigmatizar” a Robledo. Prometió que si se comprueba su responsabilidad en el hecho, así como la de otros gendarmes, “va a haber consecuencias”, pero primero remarcó su intención de “terminar de analizar todo el panorama. En el momento en que tengamos que tomar decisiones lo haremos. Hay que analizar todo, y eso incluye lo que se montó. Vamos a ser muy duros contra los que hicieron acusaciones falsas y los que difamaron”, amenazó.
Además, la ministra volvió a dar un fuerte respaldo al jefe de Gabinete de su cartera, el abogado Pablo Noceti, señalado por su presencia en el operativo. “No tengo ninguna duda de Noceti. No sólo lo digo yo, también lo dice el juez Guido Otranto”, aclaró, y apoyó la versión del funcionario acerca de que “no se habló de lo que estaba pasando en la ruta 40” con los gendarmes ocupados en el operativo.
 
¿CUBRIRSE FRENTE A ALGÚN HALLAZGO MACABRO?
 
Patricia Bullrich dio cuenta que no pensó en dar un paso al costado a pesar de las críticas de organismos de Derechos Humanos. Y concluyó con un mensaje a la oposición: “Espero que los mismos que pidieron mi renuncia reconozcan el trabajo que estamos haciendo con el mismo énfasis”. Desde la otra vereda, José Schulman, de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, advirtió que "el resultado negativo de los ADN no tiene ninguna implicancia. Simplemente que en la camioneta que ellos dieron no había muestras. Ya había testimonios de que la Gendarmería cambió, lavó y manipuló las camionetas. Mientras tanto, Santiago Maldonado sigue desaparecido y el Gobierno continúa encubriendo. Y el encubrimiento es generar una versión falsa de lo ocurrido. La versión de que un gendarme se enojó, no quería pero lo golpeó y se cayó al río puede estar preparando algún hallazgo macabro”, disparó Schulman, haciendo alusión al rastrillaje en esa zona. 
El juez federal de Esquel, Guido Otranto pidió el peinado de los 800 kilómetros que recorre el Río Chubut antes de su desembocadura en el Mar Argentino del Océano Atlántico, tarea que incluye ambas márgenes de esta corriente de agua y que parte del límite del Pu Lof en Resistencia de Cushamen (tierras que habitan familias mapuches), pasando por distintas estancias propiedad de la firma Benetton en su primer tercio de recorrido.
Según se informó, más de cien policías federales participan de este operativo, asistidos por un helicóptero que lleva una cámara térmica que rastrea el territorio y detecta objetos por su temperatura, y un dron para búsquedas más específicas en áreas más pequeñas.
Además, participan buzos de la Prefectura Naval de Bariloche, que recorren las aguas de este río que recorre la provincia de Chubut de Este a Oeste.
 
LAS TRES HIPOTESIS DE LOS INVESTIGADORES
 
 
La Policía Federal y la Prefectura Naval Argentina rastrillaron en tres días cinco de los 800 kilómetros que recorre el Río Chubut. Constituye la zona más cercana al lugar donde testigos vieron por última vez a Santiago Maldonado, el primero de agosto último, incluida un área donde se había detectado tierra removida, con resultados negativos.
La comunidad mapuche está delimitada al sur por la ruta nacional 40 y al norte por el río Chubut, que es ancho en sus nacientes y está bordeado por un espeso sauzal en ambas costas, con empinadas bardas a sus costados.
Por estas horas, los investigadores tienen la mira puesta sobre 8 gendarmes de los 40 que participaron del operativo el primero de agosto y abrigan  tres hipótesis:
1).- Que el impacto de un objeto contundente pudo haberle provocado un desmayo al artesano que, abandonado a su suerte en el río, se haya ahogado.
 2).-Que Maldonado haya sobrevivido en un primer momento a la agresión y que luego la lesión le haya provocado la muerte. En ese marco, los investigadores analizan la posibilidad de que la comunidad mapuche haya sepultado el cuerpo para imponer la acusación de una desaparición en un marco represivo. Esa estrategia aparece en uno de sus manuales de guerra como táctica de lucha política para la recuperación de sus territorios ancestrales.
 3).-Si bien es la teoría menos sólida, la investigación judicial no descarta que la hipótesis de que Maldonado esté oculto en ese territorio. Un solo indicio sostiene este escenario: en el segundo rastrillaje del 16 de agosto los rastros de olor seguidos por canes, a partir de un buzo que pertenecería Maldonado, indicaron que al menos 24 horas antes el dueño de esa prenda habría estado en el lof. Los peritajes de cinotecnia actúan sólo como indicios, pero no son concluyentes.

Cristina quema las naves: ¿Mintió o dijo la verdad durante la entrevista del año?

Durante casi dos horas, Cristina superó el el rating de un programa de Marcelo Tinelli. Con la entrevista a Luis Novaresio, la ex presidenta comenzó a jugar sus últimas cartas, para una elección a la que considera a cara o cruz.



No solamente rompió su veda periodística que impuso durante tantos años, sino que salió a quemar las naves a la caza de votos. Hizo también una fuerte convocatoria para que toda la oposición la acompañe, "para frenar el ajuste del Gobierno" que vendrá luego de las elecciones.¿Le alcanzará para salir airosa en la gran final?. No lo sabemos. Pero las encuestas hasta ahora no la favorecen. Un hombre de incuestionable fe kirchnerista, como Luis D'Elía, acaba de admitir que su jefa política está perdiendo las elecciones en el inexpugnable bastión bonaerense. Se trata de una confesión sorprendente, en medio de una batalla electoral cada vez más radicalizada. Idéntica desesperación se deja ver en la reciente carta abierta de CFK en la que hace un llamado a la unidad a la "sensibilidad opositora". El Gobierno maneja encuestas que la dan perdedora por un margen de entre tres o cinco puntos. Durán Barba, al que siempre le gusta correr de atrás, cree que apenas hay dos puntos de ventaja para Esteban Bullrich.
No obstante, Cristina es pícara para reciclarse. En su sueño por eternizarse en el poder, accedió a que la entrevista con Novaresio fuera en Infobae, la casa de su antiguo amigo y luego enemigo, Daniel Hadad. La idea original de CFK era que el propio dueño del medio le hiciera la nota en el Instituto Patria, un ámbito más amistoso para ella. Pero no lo consiguió. Frente a la negativa del empresario, que no dio el brazo a torcer, desde el entorno de la ex mandataria decidieron aceptar las condiciones impuestas para llevar adelante el encuentro. 
Hay que decir que la relación con  Daniel Hadad, mantuvo un fuerte vínculo durante los primeros años del kirchnerismo lo que le permitió obtener buenos porcentajes de la publicidad oficial. El vínculo se consolidó, al punto de que fue Hadad quien, por ejemplo, le presentó personalmente al matrimonio Kirchner a Rupert Murdoch, CEO de News Corp, un conglomerado global de medios 50 veces más grande que el Grupo Clarín.
La relación habitual de Hadad con el kirchnerismo transcurrió a través del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido. Fue este último quien permitió el desembarco de C5N y Vesvi HD, un canal experimental en alta definición también propiedad de Hadad, en la Televisión Digital Argentina (TDA), plataforma estatal de transmisión de la nueva TV abierta digital. Luego de la muerte de Néstor Kirchner la relación se deterioró y Hadad fue presionado a vender a Cristóbal López sus medios, entre ellos C5N y Radio 10 que tenía el nivel más alto de audiencia.
 
EL RETRATO AUSENTE
 
Hay un dato para destacar que no se vio por la tele. Cuando llegó al edificio de Infobae, Cristina recorrió un pasillo donde hay fotos de figuras de la política. Fue el momento en que la ex mandataria elevó una queja: "Tengo algo que decir, lo digo delante de varias mujeres, entre esas imágenes vi que está la de Néstor, pero no está la de la primera presidenta mujer elegida por el voto y además, reelegida con el 54% de los votos". Se la oyó con picardía e irónica a la vez. "Es discriminación", disparó. Entonces caminó hacia la salida y se detuvo frente a la imagen de Néstor Kirchner para sacarse una foto junto a la de él. Tras ello, se movió cinco fotos de personajes hacia adelante y con la diestra señaló: "Está él y no estoy yo". Era la foto de Hugo Moyano, también en blanco y negro.
Podríamos decir que en la entrevista del año fue impecable el nivel de preguntas de Luis Novaresio. Observé toda la nota con detenimiento. Durante casi dos horas, hubo preguntas urticantes que la descolocaron. Sin joyas, ni reloj y vestida de blanco, con un look a lo María Eugenia Vidal, la ex presidenta trató de despegarse de los hechos de corrupción en su gobierno.
Cuando Novaresio le hizo la pregunta que soñamos con formularle todos los periodistas: ¿Cómo hizo para que su patrimonio pasara de 7 millones de pesos en 2003 a 100 millones en 2010?.
Cristina dejó traslucir la primer señal de que había sido coucheada. Sonrió, bebió agua , algo que aconsejan los expertos ante una pregunta complicada y agradeció la consulta.
“Me encanta tu pregunta Luis, me gusta mucho…”, continuó siguiendo con su libreto la ex presidenta.
Los media coachers siempre recomiendan un elogio para el entrevistador y llamarlo por su nombre. 
“Ya fue evaluado y fue juzgado judicialmente”, fue la primer pelota afuera de la ex presidenta sobre la multiplicación exponencial de su patrimonio mientras ejercía la función pública.
Pero lo que Cristina no mencionó, es que el encargado de juzgar judicialmente ese presunto delito fue el ex juez Norberto Oyarbide, uno de los funcionarios judiciales más desprestigiados de la democracia y considerado como un servil al kirchnerismo. 
 
LA FRASE QUE HIZO HISTORIA Y NO RECORDO
 
Cristina sorprendió en otro momento, al decir que "en el país no hay Estado de Derecho". Para ella, el gobierno de Macri es “una democracia, pero cuestionada” y la Corte Suprema de Justicia “está sospechada en su independencia”. Otro dato relevante, es que no pudo recordar aquella frase inolvidable de Aníbal Fernández, que ubicaba la pobreza de la Argentina por debajo de la de Alemania, algo que ella misma había dicho en un foro internacional.
No obstante, su disco rígido se activó para poner sobre la mesa en forma reiterada las cuentas de las empresas offshore de la familia Macri en Panamá y en Bahamas. También, para calcular el monto exacto (35 millones de dólares) que habría blanqueado un hermano del Presidente, según datos subterráneos de la AFIP.
Uno de los momentos más impactantes, fue cuando Novaresio le recordó los bolsos voladores de José López con 9 millones de dólares, garrocheados a través de los muros de un convento en General Rodríguez.
“Tuve mucho enojo, mucha tristeza por los miles de pibes que nosotros incorporamos a la política”, se acongojó Cristina. Estuvo al borde del llanto y pidió servirse agua para hacer una pausa. Luego intentó despegarse del secretario de Obras Públicas y hacer lo propio con su marido, pero se enredó y terminó saltando a otro tema.
En otra parte del reportaje, buscó una tajada del impacto social de la desaparición de Santiago Maldonado. Allí sacó el látigo y golpeó para subrayar un supuesto sesgo represivo y antidemocrático del gobierno de Macri.
“A mí me decían yegua, puta, montonera y persiguen a un pibe por un mensaje de Twitter”, comparó. Y explicó que durante su mandato jamás hubo persecuciones.
 
UN FUERTE MENSAJE AL PERONISMO
 
Lo que olvidó la ex presidenta, fueron aquellos carteles con gigantografías de conocidos periodistas que el programa 678 llevó a Tribunales para que los militantes del kirchnerismo los escupieran durante una multitudinaria manifestación.
Entre las cuestiones relevantes, la ex presidenta le envió un fuerte mensaje político al peronismo. "Si en 2019 yo soy un obstáculo para el peronismo, no voy a ser ningún obstáculo... voy a hacer todo lo necesario para que el peronismo y un frente amplio gane las elecciones" , aseguró. Consultada sobre si pensaba excluirse, Cristina contestó que "si esto impide la unidad y ganar, no tengas dudas".
Tal vez el que le tome la palabra sea el jefe del bloque del PJ-Frente para la Victoria (PJ-FpV) en el Senado, Miguel Ángel Pichetto, que ubicó hace unos días a la ex presidenta fuera de la "vida interna" del Partido Justicialista. El legislador fue contundente al presagiar los vientos rebeldes que se avecinan, al afirmar que, del mismo modo en que la Cristina "decidió formar un partido nuevo" para competir en las PASO, tendrá que armar su "propio bloque" en caso de ingresar al Senado en las elecciones del 22 de octubre. 
Lo ponderable, es que luego de muchos años, Cristina desactivó su veda periodística. Ahora pretende continuar con los reportrajes para ver si pesca más votos. Desde la otra vereda,  María Eugenia Vidal, salió a contestarle al encabezar un foro de intendentes en San Isidro. Allí se mostró confiada en que Cambiemos ganará la elección "por mucho más de 20 mil votos" en la Provincia. La moneda está en el aire.

El agujero negro de Macri y precisiones sobre el ajustazo que se cocina para después de octubre

"Prohibido hablar de ajuste y aumentos en las tarifas durante la campaña". Esa fue la orden que bajó Mauricio Macri a sus primeras espadas, por recomendación de su gurú, el ecuatoriano Jaime Durán Barba. No obstante, puertas adentro de la Rosada, el Presidente repite ante los empresarios que lo visitan: “Después de las elecciones tengo que empezar a tapar un agujero de 500 mil millones de pesos”.



De ese total, el año próximo deberá borrar del gasto $100 mil millones. Es un reclamo de los inversores. Los hombres de negocios insisten en que el rojo de las cuentas públicas es una bomba de tiempo que puede explotar en cualquier momento.
Macri ya piensa en un gobierno de 8 años y para eso, debe separar la maleza del trigo para asegurarse el futuro. La oposición sabe que el menú que se cocina a fuego lento se llama ajuste y será un buen motivo para mandar la caballería y pegarle por donde más le duela al oficialismo. También se pondrá la mira en otro de los puntos vulnerables de la gestión:  el endeudamiento externo que bate record y que a fin de año tiene vencimientos monumentales por intereses. Hay que decir que durante el gobierno de Cambiemos, la Argentina se ha convertido en uno de los países más endeudados del planeta. 
En la gran final de octubre en las urnas, la economía parece ser el blanco preferido que eligió Cristina Kirchner. La ex presidenta, ya tomó nota que tras los comicios, el Gobierno prepara una batería de aumentos en bienes y servicios, como luz, gas, combustibles y alimentos, entre otros rubros y no se perderá la posibilidad de tirar con munición gruesa. 
 
LAS TARIFAS DE LUZ Y GAS EN LA GANCHERA
 
Como siempre, las primeras malas noticias llegarán de la mano del ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, quien retrasó los incrementos en la luz y el gas. Las subas en dichos servicios a nivel nacional erizan la piel. Rondarán el 100% desde noviembre, aunque en el caso de la luz, en el Gran La Plata el aumento ya se puso en marcha y fue del 58%, en promedio. De esta manera, al tarifazo, que se dividió en dos partes este año, se le incluirá la quita progresiva de subsidios que practica la administración nacional.
La otra estocada para el bolsillo popular, es que a estos aumentos le seguirán los anunciados en el transporte para el mes de abril, donde los boletos para los micros de corta distancia y los trenes se incrementarán en un 50%. 
También se esperan para después de octubre subas en los combustibles, que rondarán entre el 7% y el 8%, lo cual influirá en los precios de toda la economía, especialmente en los costos de los fletes de carga, que presentarán una suba del 8%, cifra que se añade al 14% de crecimiento que tuvo en los primeros ocho meses del año.
Otro rubro en el que se registrará un fuerte incremento, es la televisión por cable. En este caso, las principales operadoras del país subirán las tarifas a partir de noviembre en un 12%. A ellas le siguen las prepagas, las cuales en octubre sufrirán un incremento en su valor del 6%, sumando en lo que va del año un aumento del 27%, diez puntos porcentuales por encima de la inflación oficial estipulada.
 
FRENTE A  UN NOVIEMBRE CALIENTE
 
Por su parte, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) oficializó los nuevos montos de las escalas y cuotas mensuales del monotributo, que se aplicarán a partir del 1º de enero de 2018, las cuales tendrán una suba del 35% para los cuentapropistas. El costo de la telefonía móvil, por su parte, tendrá otro reajuste en noviembre, cuando la tarifa se acrecentará un 7%. Además,  los peajes, que ya han tenido subas en lo que va de 2017 del 100%, sufrirán en diciembre otro incremento del 27%.
También se registrarán alzas en los taxis y remises del orden del 8%; en las carnes, de un 30%; en la yerba, de un 24%; en las gaseo­sas, de un 8%, y también en los cigarrillos, de un 6%. Los demás alimentos, por su parte, tendrán una suba promedio del 7% tras las elecciones legislativas.
Este golpe al bolsillo, seguramente levantará olas y críticas desde todos los frentes. Noviembre será un mes caliente para el Gobierno, ya que también se prevé un fuerte ajuste en el gasto público, achicando gran parte de los ministerios, aunque aún no se sabe si habrá un plan de retiros voluntarios.
UN DEFICIT RÉCORD EN LAS CUENTAS PÚBLICAS
 
El recorte de subsidios que implementó el Gobierno está lejos de aliviar las cuentas públicas, que terminarán este año, como en el anterior, con un déficit récord, a pesar de las promesas de campaña de Cambiemos. Es que, si bien el impacto de ese ítem respecto del gasto total se aligera, es compensado y agravado por otro más peligroso. Así lo reveló en un informe la consultora Analogías, que dio cuenta del impacto del feroz endeudamiento al que echó mano el Gobierno nacional sobre las cuentas públicas. 
Frente a este escenario y en medio de la campaña electoral, la oposición encuentra un blanco ideal para pegar en la linea de flotación del oficialismo. Es necesario tomar nota que durante la gestión de Mauricio Macri, la Argentina se está endeudando a un ritmo de cien millones de dólares diarios. Se trata de un verdadero récord, que coloca al país en la categoría de los mayores deudores del planeta. 
El Banco Central complica el panorama, aplicando una sobretasa de interés que no deja arrancar a fondo la economía. Federico Sturzenegger utiliza ese sobrecosto para absorber pesos, pero encadena problemas. Nadie invierte en serio en producción con bicicletas financieras del 27%. El BCRA no termina de perforar la inflación y creó una monumental deuda cuasifiscal. La actual metodología ya lleva 2 años y puede ser un puente político para facilitar las correcciones. Pero se sabe que dólar bajo y tasas altas achican el interés por las inversiones en crecimiento.
  
EL CONSEJO DE DURÁN BARBA
 
En el establishment se maneja una cifra que da escalofrío: el déficit fiscal consolidado de la Argentina equivale a 8 puntos del PBI. En otras palabras: 48.000 millones de dólares o 926.000 millones de pesos.
Por consejo del gurú Jaime Durán Barba, Macri no va a poner el pie en el acelerador para bajar el dispendio público a costa de la economía privada. Irá muy gradualmente. 
Durán Barba fue terminante al decirt que “después de la elección no recomiendo ningún ajuste, porque los gobiernos que ajustan terminan mal”. Esa reflexión, está escrita en el Presupuesto. El déficit de 3,2% se cubrirá con más deuda: entrarán en préstamos unos 19.200 millones de dólares.
El dólar tendrá una suba de apenas el 10%, y se calcula que su precio rondará  en los 19,30. La Casa Rosada también ya avisó a las espadas del bloque legislativo de Cambiemos que no habrá por ahora un proyecto oficial para modificar la ley de contrato de trabajo, ni la de asociaciones sindicales. Para no levantar olas en el mundo sindical, la estrategia es otra. Será negociar acuerdos sectoriales con empresarios y gremialistas con el eje en la modificación de convenios para así bajar los costos laborales y reducir la conflictividad. Para facilitar herramientas retóricas en la campaña electoral, el ministro de Trabajo ratificó su plan en un encuentro con los candidatos oficialistas que competirán en las elecciones. Las cartas están sobre la mesa. De aquí en más, hablarán las urnas y la economía tendrá que encontrar el camino.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Cristina apostará a los reportajes calientes, pero la persigue una pesadilla que no la deja dormir

Desde el Instituto Patria, el búnker de Cristina Kirchner, sus asesores sostienen que ya está casi depurada la grilla de posibles entrevistas a la prensa. La largada será a fin de mes y la ex presidenta está dispuesta a hablar de todo.



No eludirá siquiera los requerimientos sobre los casos de corrupción que salpican a su gestión. También será dura con el Gobierno, a la luz de los fantasmas del caso Maldonado. Apuntará además, al ajuste  y los tarifazos para después de octubre que planea Macri y pondrá énfasis en el histórico endeudamiento externo. 
CFK sabe que la pelea con Cambiemos después del 17, cuando se levante el telón de la campaña, será cuerpo a cuerpo y con el cuchillo entre los dientes. En esa dirección, si quiere cazar votos, tendrá que hablarle con convicción al 10% de indecisos y a los nichos vacilantes de Florencio Randazzo y Sergio Massa. 
No obstante, el Gobierno se tiene confianza en que le jugará a favor el alto nivel de rechazo que despierta CFK, que según las mediciones, supera el 60%. El último corte de las encuestas que realizó Durán Barba, que incluye el efecto Maldonado y los desmanes en Plaza de Mayo, y que ya está  bajo análisis en la Casa Rosada, dio a Esteban Bullrich ganador por 38.7 contra 35.2 de Cristina. En tanto, Massa bajaba a 9.7 y Randazzo a tres. No obstante, hay un "gran número de indecisos" -unos 10 puntos-, un target ideal al que apuntan en el Gobierno.
Los encuestadores registraron,  un aumento de todos los índices relacionados con el Gobierno después de las PASO. Crecieron la imagen de Macri, la de María Eugenia Vidal y el optimismo con respecto de la economía. "Subió todo para el Gobierno", aseguró uno de ellos. Es probable que ese entusiasmo se modere dentro de casi dos meses, cuando lleguen las elecciones de verdad. También, lo que se comenta entre las primeras espadas K, es que Cristina ha decidido eludir cualquier confrontación con María Eugenia Vidal, a quien el Presidente le encomendó un “hacete cargo” de la campaña en la última cumbre de Cumelen. La orden de Cristina, es  que el protagonismo de la posible pelea en todo caso lo arriesgue su vocero, el radical Leopoldo Moreau.
 
LOS  QUE SE ANOTARON PARA EL MANO A MANO
 
Mientras tanto, en la ganchera de posibles entrevistas fueron nominados los dueños de la pantalla más caliente, como Marcelo Tinelli y Mirtha Legrand. Pero hay que decir, que la diva de los almuerzos quedó afuera, después de señalar en las últimas horas que  ella no la entrevistaría y que "si ganara Cristina sería una desgracia".
También descartada Susana Giménez por las mismas razones, Tinelli ahora hace punta. Lo beneficia su enemistad con el Gobierno por la pulseada por el poder en la AFA. Más abajo, en la lista aparecen el conductor de Intratables, Santiago del Moro, Alejandro Fantino y Luis Novaresio, todos de América y Maximiliano Montenegro, de Canal 9. Consideran "imposible" que la ex presidenta se incline por algún periodista de Canal 13, a los que califica con desprecio como "lacayos de su enemigo número uno del Grupo clarín, Héctor Magnetto".
Los reportajes, según explicaron en el kirchnerismo, serán en más de un formato. Por lo que dejaron trascender los negociadores, que se manejan de manera seria y con profesionalismo, Cristina se someterá a preguntas en estudios televisivos y también concederá entrevistas a medios gráficos, aunque no habrá masividad. A lo sumo, se planean una docena encuentros de no más de una hora de duración.
 
SIN EL BOMBARDEO DE PANELISTAS
 
El cambio de estrategia en la campaña y el giro de "apertura" hacia a la prensa, fue definido en la madrugada del 13 de agosto cuando comenzaron a soplar los vientos de fervor partidario. En ese abanico, anticipan que tendrán especial relevancia los medios locales de distintas ciudades "grandes" de la provincia de Buenos Aires. "Si hacés una campaña de cercanía, no hay forma de que no estén incluidos", explican los operadores.
Aseguran que CFK "no va a condicionar cuestionarios". Hablaría de todo, sin rehuir los casos de corrupción que salpican su gestión. Pero aclaran, que habrá "condiciones mínimas" antes de pactar los reportajes, como prestarse a las preguntas de un entrevistador en vez de someterse a un "bombardeo" de varios panelistas.
En el acto de su relanzamiento en el club Atenas de La Plata, Cristina buscó darle un tono épico al triunfo. Disparó con arrogancia : "Ganamos sin pisar un set de televisión". Pero ahora cambió la mano para salir a cazar nuevos votos que no sean de su núcleo duro.
 
LOS CEREBROS DE LA CAMPAÑA
 
Uno de los cerebros de la estrategia de campaña, es el psicoanalista argentino Jorge Alemán, que vive desde los años '70 en España, país donde se exilió por la dictadura militar. Fue discípulo y colega de Ernesto Laclau y tiene un pensamiento lacaniano. La ex presidenta lo escucha para tener un "marco teórico" de la situación. Vino al país para compartir paneles filósoficos y también estuvo en charlas con diputados muy cercanos a CFK, como Axel Kicillof.
Cristina además modernizó la campaña a los nuevos tiempos de las redes sociales. Para eso cuenta con el asesoramiento del catalán Antoni Gutiérrez-Rubi.Este hombre fue fundador de la consultora Ideograma y se destacó como asesor del socialista Alfredo Pérez Rubalcaba. También obtuvo muy buenos resultados con PODEMOS en España y tiene oficinas en más de siete países. Entre otras cosas, fue el creador de los hashtags que más le resultaron al kirchnerismo como #ElFracasoDeMacri #LoQueElCambioSeLlevó.
En materia de comunicación, la ex presidente se maneja con Hernán Reibel, histórico vocero de La Cámpora y amigo de la infancia del diputado Máximo Kirchner. Reibel era quien manejaba la pauta oficial cuando Cristina fue presidenta. También por estas horas articula las reuniones con dirigentes políticos.
Santiago "Patucho" Álvarez, que manejó durante varios años la agencia de noticias estatal, Télam, es el segundo de Reibel. Y finalmente, Máximo Kirchner opera bajando el mensaje de su madre hacia los caciques del conurbano bonaerense. Tiene además las reuniones con los candidatos de la provincia y se encarga de la mayor parte de la estrategia política de la campaña. A su lado, aparece otra histórica de La Cámpora, la diputada Mayra Mendoza.
 
EL TEMOR QUE BROTA DE COMODORO PY
 
El cambio de rumbo tiene que ver con mostrar una Cristina cerca del "ciudadano común". No obstante, ella sabe que su peor pesadilla judicial la persigue de nuevo.La causa que no la deja dormir es la de Nisman. Ninguno de los tres procesamientos que afronta la ex jefa de Estado le preocupa tanto como el expediente que se tramita en Comodoro Py por su presunto encubrimiento a Irán en 2013, en la firma del memorándum de entendimiento por el atentado a la AMIA, que en 1994 causó 85 muertes.
Se trata de la denuncia que radicó el ex fiscal Alberto Nisman el 14 de enero de 2015, cuatro días antes de morir, que frenó en dos oportunidades el juez federal Daniel Rafecas y que, tras reabrirse este año, fue enviada al juzgado de Claudio Bonadio, el mismo magistrado que ya procesó a Cristina por administración infiel en la causa dólar futuro, y por asociación ilícita y lavado de dinero en el expediente Los Sauces.
En las próximas horas, por pedido del fiscal Gerardo Pollicita, Cristina podría ser citada a indagatoria por el cargo de "traición a la patria", al igual que su ex canciller Héctor Timerman, artífice del documento en el que se acordó con el gobierno iraní seguir investigando el atentado a la mutual judía, pero dar de baja las órdenes de captura contra los funcionarios sospechados de ese país. Timerman, que algunos aseguran que padece una grave enfermedad, pidió declarar en forma espontánea, lo cual provoca enorme incertidumbre en el entorno K. 
Como se sabe, en su denuncia, Nisman acusó a Cristina de encabezar "un plan delictivo destinado a dotar de impunidad a los imputados de nacionalidad iraní acusados en dicha causa, para que eludan la investigación y se sustraigan de la acción de la justicia argentina". Y Timerman, según la hipótesis del fiscal, fue el nexo para llevarlo adelante. Es al canciller a quien desde hace dos años se lo acusa por el delito "traición a la patria", que implica posibles penas de hasta 25 años de prisión, en el marco de una negociación que habría mantenido con autoridades iraníes y sirias en las que ajusta la firma del memorándum, sancionado en el Congreso y luego anulado por la Justicia. Al asumir Bonadio el trámite, esa causa se unificó con la denuncia de Nisman sobre CFK, Timerman y un largo número de ex funcionarios del Frente para la Victoria.

¿Se va o se queda?: El mal trago de la ministra cercada por los demonios del caso Maldonado

En los despachos de la Casa Rosada, comentan que Mauricio Macri está dispuesto a bancarla todo lo que se pueda.No está dispuesto a entregar la cabeza de una ministra antes de una elección. Pero difícilmente, el Presidente quiera entrar al cementerio con ella tomada de la mano



El caso Maldonado le ha explotado en la cara a Patricia Bullrich y por carácter transitivo, lastima la piel más sensible del oficialismo. Por estas horas, a la titular de Seguridad se la ha corrido de la escena, pero no se sabe aún como amortiguar la andanada de munición gruesa que le dejó servida a la oposición.
"Si no me dejan cuidar a las fuerzas, tienen mi renuncia a disposición", confiesan que le manifestó la ministra  al Presidente el pasado martes. Fue en medio de la reunión que compartieron con el ministro de Justicia, Germán Garavano, y el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj.
A Macri no le cayó bien, pero la ratificó en el cargo. No es la primera vez que Bullrich amaga con un portazo. Ya lo había hecho en enero de 2016, a menos de dos meses de asumir, en medio de la crisis de los prófugos de General Alvear. No obstante, en caso de que se concrete el alejamiento, en el gabinete tienen un Plan B. Comenzaron a sonar tres nombres para su reemplazo: Eugenio Burzaco, secretario de Seguridad del ministerio; Guillermo Montenegro, ex ministro de Seguridad y Justicia en la Ciudad y Luis Petri, presidente de la Comisión de Seguridad Interior de la Cámara de Diputados
Para el periodista Jorge Asís, según sus fuentes irreprochables, el joven artesano "está muerto. Lo torturaron a 10 grados bajo cero y se les quedó a la Gendarmería. Entreguen el video". De ser así, tal vez el cuerpo de Maldonado nunca aparezca, como ocurrió con Jorge Julio López. Sería una pésima señal en democracia, más aún, en medio de una elección que está en la ganchera. El desprolijo manejo de la situación, ha desatado una verdadera interna en el Gobierno. A tal punto, que el dirigente radical Ernesto Sanz, uno de los más escuchados por el Presidente, disparó sin filtro que “hubo algún error de comunicación o de manejo” dado que el caso estuvo “encapsulado” en el Ministerio de Seguridad, algo que se remedió en los últimos días. “Me quedo con la respuesta de las últimas 48 horas”, advirtió Sanz. Las declaraciones del ex senador se suman a las diferencias que ya no se pueden ocultar entre Bullrich y el ministro de Justicia, Germán Garavano, y que llevaron a que este último junto con el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, a que pasaran a ocuparse de la entretela y la divulgación de los detalles que rodean del caso. 
 
UNA RELACION A LOS TUMBOS 
 
En los pasillos de la Casa Rosada, reconocen que  el ministro de Justicia y la de Seguridad, se vienen tirando de los cabellos desde el comienzo del episodio. Pero quedaron más en evidencia, cuando fracasó la estrategia de evitar hablar del caso y esperar una pericia que, confiaban en el oficialismo, iba a demostrar que Maldonado fue acuchillado por un puestero. Para eso, debieron obviar todos los testimonios que desmentían esa versión. El examen de ADN que la descartó en forma definitiva, derivó en un cambio en el tratamiento del Gobierno. 
“No hay peleas entre Patricia y Germán, aunque existen miradas diferentes. Pero están tratando cada uno a su modo de ayudar”, indicaron cerca de Garavano intentando bajar los decibeles.
La posición de Garavano fue clara durante la reunión que mantuvo hace una semana con Amerigo Incalcaterra, el enviado de Naciones Unidas para seguir de cerca toda la entretela del caso y de la que también participó la abogada de la familia Maldonado, Victoria Heredia.
El ministro de Justicia admite que quiere abrir la investigación, en tanto que Bullrich presiona para que esto no suceda. También tiene peso la posición del secretario de derechos humanos, Claudio Avruj, a quien señalan en línea con la funcionaria: sin "predisposición" a que la ONU intervenga en el tema. Avruj quiere "cerrar la posibilidad" con excusas "formales y burocráticas". Según esta versión, Bullrich y el secretario se oponen a que intervenga Naciones Unidas porque eso le daría acceso al CELS y temen un "uso político" de la causa a través de Horacio Verbitsky. 
La diferencia de enfoques con Bullrich se amplió, cuando los macristas conocieron los cambios en las encuestas, a las que son adictos en Balcarce 50. Las alarmas se dispararon por el sondeo aparecido en el diario Tiempo Argentino el domingo pasado, que indicaba que un 20 por ciento de la población culpa al Gobierno por lo ocurrido con Santiago Maldonado. Pero esos números cambiaron. Las encuestas y focus group más recientes, arrojan que la mitad de los consultados responsabilizan al P.E por la desaparición de Maldonado.
 
EXPLOSIONES EN LA MESA DE MIRTHA
 
La situación de Bullrich por estas horas es muy complicada. La funcionaria se expuso demasiado al decir que "bancaba" y ponía las manos en el fuego por la Gendarmería. A más de un mes de la misteriosa desaparición de Maldonado, era como de manual haber actuado con mayor prudencia y dejar picando un abanico de posibilidades, entre ellas la sospecha sobre la Gendarmería. 
A Bullrich la traicionó su soberbia, más cuando ella viene de un pasado en la Juventud Peronista combativa y conoció el exilio durante la dictadura. Históricamente y hasta que la realidad demuestre lo contrario, las fuerzas de seguridad son las primeras sospechadas cuando ocurren episodios de este calibre.Encima, en la mesa de Mirtha Legrand, la funcionaria la embarró más. Fue al relativizar el terrorismo de Estado y en línea con la Teoría de los dos Demonios, varias veces reivindicada por distintos funcionarios del Gobierno, señaló que durante la década del 70 “ni los demonios eran tan demonios, ni los ángeles, tan ángeles”.
De rodar la cabeza de Bullrich, es probable que la acompañe también su hombre de confianza y veedor en el lugar de los hechos, Pablo Noceti. El jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad, es un abogado cuestionado por los organismos de derechos humanos. Entre sus pergaminos más destacados, acredita la defensa de represores de la última dictadura militar. Fue el encargado de propalar amenazas y el hostigamiento del Estado nacional contra el grupo Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) y de comandar en persona el operativo represivo el 1 de agosto pasado en Cushamen.¿Qué hacía Noceti allí. Eran tan graves los informes de inteligencia?.
 
METAMORFOSIS Y SUPERVIVENCIA
 
Llamativamente, Patricia Bullrich a través de los años, siempre ha estado en el ojo del huracán.Su medida más recordada fue el recorte del 13 por ciento a los salarios de los trabajadores estatales y jubilados. La tomó, cuando era ministra de Trabajo del gobierno de la Alianza, cargo que desempeñó con mano dura y pobres resultados. Al terminar su gestión –que fue de octubre de 2000 a octubre de 2001–, se había superado una marca histórica de destrucción de empleos, con 750 mil puestos de trabajo menos. La desocupación había subido seis puntos, del 15,4 por ciento al 21,5. Ese año que el país la tuvo como ministra de Trabajo, también se batió el hito de personal suspendido y recorte de horas laborales. 
Bullrich nunca hizo un mea culpa. Tal vez porque achicarse no sea su estilo. En 1997 fue asesora en materia de Seguridad del entonces intendente peronista de Hurlingham, Juan José Alvarez. Luego pasó al Ministerio de Justicia y Seguridad bonaerense para trabajar con León Arslanian en su proyecto de reforma policial, durante la gobernación de Eduardo Duhalde. En 1999, cuando Fernando de la Rúa asumió la presidencia, fue secretaria de Política Criminal y Penitenciaria.El tema de la seguridad no ha sido ajeno a sus preocupaciones ni a la construcción de su imagen pública. Alguna vez propuso un programa con la baja a 14 años de la edad de imputabilidad como primer punto. La propuesta incluía además cobrarles a los presos el alojamiento en las cárceles. Fue en agosto de 2002, en momentos en que pensaba candidatearse a la Presidencia de la Nación.
 
UNA MUJER DE LINAJE EN MONTONEROS
Patricia Bullrich es portadora de apellido. En realidad, es Bullrich Luro Pueyrredón. Su bisabuelo fue Honorio Pueyrredón, ministro de Agricultura de Hipólito Yrigoyen. En la línea ascendente de su árbol genealógico está también Juan Martín de Pueyrredón, director supremo de las Provincias Unidas en 1816. Considerada como una política “todo terreno”, tiene una historia hecha de saltos partidarios. Tenía 15 años cuando empezó la militancia en la Juventud Peronista, recorriendo los conventillos de barrio de Abasto. Estuvo en la masacre de Ezeiza el día que volvió Perón, y en la Plaza de Mayo cuando el ex presidente echó a los Montoneros. En 1975, permaneció detenida cinco meses en Devoto y tras el golpe se exilió con varios militantes.Estuvo en Brasil, México, España y Francia. Fue miembro de Montoneros, brazo armado del Peronismo. Allí obtuvo el rango de segunda teniente en la organización, relacionada íntimamente con Rodolfo Galimberti y Roberto Perdia, líderes de alto rango de esa organización.Se la conoce por el apodo "La Piba". Así la llamaba el dirigente camionero, Hugo Moyano, cuando ambos confrontaban duramente en el gobierno de Fernando de la Rúa. Con la recuperación de la democracia, comenzó su giro. Militó por Italo Luder, fue diputada por el menemismo y funcionaria duhaldista, pasó por el centroderecha de Gustavo Beliz y Domingo Cavallo y fundó su propia fuerza, Unión por Todos, hasta que llegó la Alianza. Como ministra de Trabajo de De la Rúa tuvo fuertes cruces con Hugo Moyano, de donde se llevó el apodo de “la Piba” con que el camionero la llamaba despectivamente. Caída la Alianza se alió a Ricardo López Murphy, después a Elisa Carrió y más tarde armó un bloque propio. Desde allí se sumó al macrismo. 
LA CUENTA REGRESIVA DE UNA GESTIÓN
A Bullrich el Presidente le aconsejó que baje el perfil y se corra para que la tormenta no se la lleve puesta. En la Rosada no niegan su "organicidad". Pero, desde su aparición televisiva, el miércoles pasado en TN, no volvió a dar entrevistas. También se le prohibió concurrir este lunes ante la citación de la Comisión Bicameral de Fiscalización de Órganos y Actividades de Seguridad Interior, que preside Sergio Massa. Ella quería ir a dar explicaciones por el caso Maldonado, pero la decisión del Gobierno fue la contraria y declinó la invitación Por estas horas la pregunta que flota en el ambiente es : ¿Su silencio transitorio es un castigo por sus dichos sobre la inocencia de la Gendarmería?. Por ahora el Presidente la banca. Apartarla en este momento sería darle la razón a la oposición. "Que haya sido la Gendarmería es una de las hipótesis, pero hay muchas otras .Hay que dejar que la Justicia trabaje", afirmó un vocero gubernamental. Otro funcionario la emprendió contra el kirchnerismo y las huestes de Sergio Massa, quienes "no han tenido un mínimo de responsabilidad y usan este tema políticamente porque se quedaron sin argumento y ahora no pueden negar una economía que crece".
Toda la estrategia en el caso Maldonado  es un absurdo.El Gobierno respaldó en tiempo récord a la fuerza sospechada. Desmintió de manera permanente, a la familia del desaparecido. Se contaminó el escenario con versiones falsas sobre qué podría haber pasado. Se intentó crear un enemigo interno de gran envergadura. Se involucró a la víctima con ese fantasma y  se fogoneó que el debate sobre la desaparición del joven artesano, quedase tapado por la grieta que lo separa del kirchnerismo. En ese contexto, la ministra de Seguridad cayó en su propia trampa, cuando al opinar sobre el setentismo, consideró que "los demonios no eran tan demonios". Es probable que tarde o temprano, Bullrich se convierta en un fusible de un final anunciado. Mientras tanto, hay demasiadas palabras dando vuelta ampliando la grieta. Y lo más grave, es que continúa con un signo de interrogación el destino final de otro ciudadano desaparecido en democracia.

martes, 5 de septiembre de 2017

Macri se mueve a lo Perón y amenaza con ir por las cajas de los jefes sindicales más poderosos

Con astucia y una estrategia similar a la de Juan Domingo Perón, Mauricio Macri le cambió el rictus a gran parte de la dirigencia sindical. Después del sacudón con los cambios en la Superintendencia de Servicios de Salud y en el Ministerio de Trabajo, envió un dardo envenenado a la cúpula de la CGT. Es la amenaza puntual para que se hagan públicas las declaraciones juradas de sus capitostes .



La jugada del Presidente, tiene que ver con que la gran mayoría no puede explicar su patrimonio millonario ni su estilo de vida. Los denominados "Gordos", están sentados hace décadas en los mismos sillones, pero con las picardías de siempre. Macri ve en ese nicho, el blanco perfecto para sumar votos en la campaña. Durán Barba le aconsejó que la mayoría de los caciques gremiales aparecen desacreditados en las encuestas con más del 81% de imagen negativa, además de acumular causas en la justicia por negocios espurios.
El Presidente está convencido que el sindicalismo se debe una renovación. Aunque está dispuesto a mantener la convivencia en un clima de diálogo después del 22 de octubre, no aceptará más doble discurso. "O se cumple la palabra empeñada o les cortamos los víveres", reveló un vocero confiable de Balcarce 50, que le escuchó decir con enojo a Macri.
El jefe de Estado quiere a toda costa para después de las elecciones, motorizar la reforma laboral con la idea de bajar los costos del empleo. La reforma tributaria y discutir modificaciones en la edad jubilatoria, son otras de sus prioridades. Frente a esa ofensiva, los gremialistas temen que vuele por los aires su órgano más sensible: las cajas. A partir de ahora, allí estará el corazón de la disputa.
El Presidente tiene en claro que para ello, debe encontrar aliados. Su experiencia le dice que pese a las diferencias, se podría avanzar para sellar acuerdos con Héctor Daer, Armando Cavalieri, Gerardo Martínez, Roberto Fernández y Omar Viviani, entre otros. Está convencido, que no vale la pena gastar energías con Juan Carlos Schmid, seguro titular de la próxima CGT o el bancario Sergio Palazzo. Ese mapa, de todos modos, suele sufrir alteraciones en el corto plazo. Luis Barrionuevo, es una de las incógnitas, ya que va de un lado a otro, según sople el viento Pasó de amigo a enemigo y de enemigo a amigo varias veces. En la Rosada celebran que, al menos, por estos días se haya llamado a silencio.
 
ENTRE PICAROS Y PESOS PESADOS
 
El caso de José Luis Lingeri, el secretario general de Obras Sanitarias, es, tal vez, el más complejo. Comentan que la multitudinaria marcha de la CGT de la semana pasada, se terminó de articular en sus oficinas, después que el dirigente había sellado la paz con Macri. Para arreglar el entuerto, Lingeri sacó un spot publicitario por TV, en el que promociona las obras del Gobierno y resalta que "gracias a la ayuda" del Ejecutivo "millones" de personas están siendo beneficiadas con agua y cloacas. El sanitarista es un pícaro que sabe manejar los tiempos, pero esta vez quedó en orsai y al borde de la tarjeta roja.
El clan Moyano es otro capítulo clave en esta intrincada historia. Apenas asumió la presidencia, Macri les pidió a Jorge Triaca y a Diego Santilli que se encargaran de transmitirle que no quería al camionero como jefe de la CGT. Después de algunos escarceos, Moyano terminó dando un paso al costado. Como gesto, el Presidente lo recibió entonces a solas en Olivos. Charlaron de fútbol y de apostar a la familia como fuente de toda contención ante las adversidades. Pero algo se quebró en la relación. Macri  entonces cambió de interlocutor. Corrió a Santilli y designó a Daniel Angelici, un hombre que nunca deja de trabajar para él en las sombras y que con Moyano estableció una buena relación en la AFA.
Moyano tiene un importante contrato para la recolección de basura en la Ciudad de Buenos Aires y está íntimamente ligado a OCA, la ex empresa de Alfredo Yabrán. Se comenta con insistencia que a esta firma la compró Camioneros y que tiene una deuda de 1.400 millones de pesos con la AFIP. Si Moyano se sale de caja, Macri ya le mandó a avisar que podría ordenar que le manden la caballería para que OCA ponga sus cuentas al día con el Estado, lo que podría significar la virtual quiebra de la empresa y poner en riesgo más de siete mil puestos de trabajo.
 
PROHIBIDO HABLAR DEL AJUSTE
 
Mientras tanto, para ser cuidadosos, el Presidente le recomendó a sus candidatos no hablar del futuro ajuste durante la campaña. Es una palabra que Macri sabe que le viene en bandeja de plata a la oposición para acentuar sus críticas. "Estamos en campaña, es lo nuevo contra la viejo, reforcemos eso", dijo Macri. 
El objetivo es profundizar la polarización con Cristina Kirchner para que las elecciones generales de octubre sean una suerte de ballotage. Con eso busca que los votantes de Sergio Massa, que sacó 15 puntos, se vuelquen al "voto útil" para terminar con el "pasado".
En los gremios, que huelen a la distancia las malas noticias, están convencidos que el Gobierno ya tiene decidido avanzar sobre la reforma laboral, previsional y tributaria. Sobre esta última cuestión, los ministros hablaron de un conjunto de iniciativas para compensar la baja en la recaudación que generará la lenta reducción a 5 años de un puñado de impuestos.La propuesta está lista. Incluye eliminar las exenciones al Impuesto al Valor Agregado (IVA) y crear el impuesto a la renta financiera. Sólo falta la bendición final del Presidente.
El triunfo en las PASO, le ha dado fortaleza política al oficialismo también para practicar una reducción en la estructura ministerial y aliviar el déficit. Pensar en un país a 20 años, es el objetivo del Presidente. En la Casa Rosada se comenta que hay una mesa de profesionales trabajando para eso. Bajar el costo laboral es la gran obsesión de Macri, pero también es el sueño de todas las cúpulas de las centrales empresariales. La batalla en el Congreso, será para después de las elecciones de octubre. Antes, el Presidente tratará de domesticar a los sindicatos, como dijimos anteriormente. Macri apunta a alimentar el ego de los Gordos, para enfrentarlos con los dirigentes más duros. Será una incursión riesgosa.
En ese terreno tendiente a socavar el poder sindical, fracasaron Alfonsín, Menem y De la Rúa. Desde la esfera gremial los más duros contestan que "antes el Gobierno debería bajar los impuestos al consumo, para que la comida sea más barata para los argentinos. Desde que asumió Macri, todos los beneficios son para los sectores más ricos", añaden.
 
LA IDEA DE INTERVENIR LAS OBRAS SOCIALES
 
De la reforma laboral en sí se sabe poco y nada, pero aspira a reemplazar las indemnizaciones y los juicios vinculados, por una suerte de seguro. Además, buscará reducir o eliminar los aportes patronales y permitir modalidades de contratación vedados hasta hoy. 
La sola mención de este intento, le puso la piel de gallina a la CGT, que sin titubear respondió con el multitudiinario acto del martes 22 de agosto. La movilización, certificó una vez más la capacidad de convocatoria de los camioneros dirigidos por Pablo Moyano. Algunos dirigentes, por su perfil duro, lo señalan como el próximo Saúl Ubaldini. 
Para los sindicalistas, la reforma previsional es una piedra en el zapato. Se da como un hecho, la ampliación de la edad jubilatoria bajo el argumento de la extensión de la esperanza de vida. también se plantea la incógnita si habrá espacio para reincorporar al sistema aportes privados, como desearían algunos funcionarios con trayectorias en bancos y AFJP. Otro de los interrogantes, es si al reducirse la grilla de ministerios, habrá jubilaciones anticipadas y retiros voluntarios como sucedió en la década de los 90.
El rumor que circula por los pasillos de la Casa Rosada, es que Macri le bajó a sus ministros una orden contundente con respecto al arco sindical: “A rienda corta con ellos y a fondo con las reformas”. 
La idea, sería avanzar en la intervención en las obras sociales, los cambios en los convenios colectivos de trabajo y una política de goteo de fondos a los sindicatos. No obstante, el Gobierno será cuidadoso en no perder el diálogo con las centrales obreras, sobre todo con los que ellos creen que “jugaron bien” y no participaron del acto de la central obrera.
 
RADIOGRAFIA DE LA REFORMA LABORAL
 
Macri sostiene que se debe ir hacia un sistema eficiente, depurando las más de 300 obras sociales y discriminando entre las que son efectivas y las que son utilizadas de manera oscura para canalizar otros negocios.
Los abogados laboralistas con que cuentan los gremios, imaginan por estas horas la hoja de ruta que podría encarar el Gobierno y  cuyos planteos centrales serían los siguientes:
 
1.Rebaja de los aportes patronales: La sobrecarga sobre un salario de bolsillo que hoy reciben los trabajadores supera el 60% y en algunos casos llega al 80%. Representa un enorme desincentivo para blanquear personal.
2.Flexiblizar las condiciones de despido: Con un régimen extremadamente duro para la empresa que echa a un empleado, resulta muy difícil atreverse a incorporar personal. Pero es uno de los temas más resistidos por el sindicalismo.
3.Descentralizar las negociaciones colectivas, permitiendo incluso que se haga empresa por empresa. La reforma brasileña aprobada hace pocas semanas fue todavía más allá. Establece que un acuerdo directo entre el trabajador y la empresa estará por encima de cualquier otro convenio laboral.
4.Mayor penalización para conductas laborales que complican el normal funcionamiento de las empresas, como el ausentismo.
 
LAS AUDITORIAS MAS TEMIDAS
 
El único dato concreto sobre los cambios en el mercado laboral, lo aportó el ministro de Trabajo, Jorge Triaca hace varios meses, cuando habló de un blanqueo para el sector, con un espíritu parecido al sinceramiento fiscal lanzado exitosamente el año pasado. Este nuevo esquema, apunta a que una cantidad de empleados que hoy están negro (representan cerca del 35% de los trabajadores totales) puedan incorporarse a la economía formal, consiguiendo cobertura médica y aportes jubilatorios. Pero ese plan estaría destinado al fracaso, si al mismo tiempo no va acompañado de un cambio de fondo en las reglas laborales. 
La cuestión más sensible que preocupa a la dirigencia gremial, son las auditorías sobre las obras sociales que encargó Triaca. Allí flota la sospecha de desvío de fondos, tratamientos apócrifos e irregularidades diversas, que ya llegaron a los oídos del ministro. En especial de unos diez sindicatos. Los datos están guardados bajo la más estricta reserva. “No queremos una caza de brujas”, les aseguró Triaca a los gremios.
Los cambios en convenios colectivos de trabajo, es otro tema prioritario para la cartera laboral. Según fuentes oficiales, ya se actualizó el 35% de ellos. “Cambiamos básicamente a la forma de producción actual, la mayoría de los acuerdos pertenecían a la década del 70 con categorías que no existen más”. La historia recién empieza.Muchos gobiernos anteriores soñaron con domesticar al movimiento sindical y fracasaron. Macri por ahora, tiene un signo de interrogación.